Así que te ves en las mismas que al principio, con la sensación de que todo el mundo se ha quedado acariciándose la tripa con la sensación de trabajo bien hecho. La guitarra va pasando de manos en manos y nadie acierta a tocar nada que no sea Wonderwall o Rojitas las Orejas. Has escuchado a alguien decir que venía a una "fiesta" pero la nevera está llena de refrescos y hay una tarta con un mensaje estúpido.
Todavía no he vivido esta situación en primera persona pero sé que daré que hablar el día después. Normalmente te compadeces de ellos pero a veces piensas que si quieren matarlos es porque de verdad son unos hijos de puta.
domingo, 27 de diciembre de 2009
jueves, 24 de diciembre de 2009
No para por Navidad
Habrías preferido que te pillara la noche de hoy atascada en el aeropuerto de alguna capital europea. Pero hasta cuando planeas desastres se te tuercen todos. Es hora de que por fín te plantees un par de cosas.
No serás tan femme-fatale si celebras la Navidad...
No serás tan femme-fatale si celebras la Navidad...
martes, 22 de diciembre de 2009
Quién te juzgaría suya
Habíamos estado presentes mientras todos aquellos caballeros se comían la polla los unos a los otros. Yo sólo podía mirarte de reojo y rogarte que me sacarás de allí.
Sabes lo que es ser un hombre para mí. Y yo no iba a quedarme callado mientras todos ponían caras al decirles que era sólo un niño cuando jugué mi último partido de fútbol. Tuve que abrirles los ojos y hacerles ver que un hombre no se dejaba los riñones en un gimnasio lleno de maricones a la hora en que empiezan los partidos de Champions. Ni tampoco entrenamientos bajo cero y calzoncilos empapados cuando los hombre de verdad bebemos cerveza y charlamos en un pub lleno de humo.
No sé si me habrías preferido hombre o quizás trucha, pero yo me tengo que sentir a gusto. Quizás por eso te quiero.
Sabes lo que es ser un hombre para mí. Y yo no iba a quedarme callado mientras todos ponían caras al decirles que era sólo un niño cuando jugué mi último partido de fútbol. Tuve que abrirles los ojos y hacerles ver que un hombre no se dejaba los riñones en un gimnasio lleno de maricones a la hora en que empiezan los partidos de Champions. Ni tampoco entrenamientos bajo cero y calzoncilos empapados cuando los hombre de verdad bebemos cerveza y charlamos en un pub lleno de humo.
No sé si me habrías preferido hombre o quizás trucha, pero yo me tengo que sentir a gusto. Quizás por eso te quiero.
lunes, 21 de diciembre de 2009
lunes, 14 de diciembre de 2009
De épica
Supongo que en esa época yo no tenía mucha más emoción que el fútbol de semana a semana. Allí estaba, intentando hacer algo grande para la nominación al Premio Pecado Capital 2009. Tres ediciones después de ganarlo sentía que ya estaba bien de actuaciones mediocres. Uno nace para lo que decide hacerse.
Por esto, porque teníamos ganas de fiesta y porque la excelencia a veces se impone, estábamos en una final después de 25 años. Y ellos estaban enfrente otra vez. Maradona había casado a su hija con el crack equivocado y puede que ellos estuvieran presentando credenciales más importantes que las nuestros a los libros de la Historia.
Pero la gente era otra cosa. No nos medíamos ante nadie, y eso fue un verdadero gesto de altruísmo de nuestra parte hacia el resto del mundo.
Miércoles 13 de mayo
y no sé en qué parte del mundo estoy.
Pero sí sé que voy de rojiblanco.
¿Dónde están los catalanes? ¿Dónde está el Mediterráneo?
Por esto, porque teníamos ganas de fiesta y porque la excelencia a veces se impone, estábamos en una final después de 25 años. Y ellos estaban enfrente otra vez. Maradona había casado a su hija con el crack equivocado y puede que ellos estuvieran presentando credenciales más importantes que las nuestros a los libros de la Historia.
Pero la gente era otra cosa. No nos medíamos ante nadie, y eso fue un verdadero gesto de altruísmo de nuestra parte hacia el resto del mundo.
Miércoles 13 de mayo
y no sé en qué parte del mundo estoy.
Pero sí sé que voy de rojiblanco.
¿Dónde están los catalanes? ¿Dónde está el Mediterráneo?
jueves, 10 de diciembre de 2009
Chelsea Hotel #2
Ahora consigo escuchar todo el rumor del pasado con claridad. Todo por haber descubierto a Leonard Cohen. Recuerdo que yo te cantaba tus canciones favoritas y después limpiaba la bilis que salpicabas a mi guitarra.
Es noche y demasiado tarde, y he ido descuidando todas mis guitarras: una la dejé en un lugar donde nunca se siente reina, otra está "million miles away". Tengo dos aquí, pero una no quiero ni tocarla y la última la he destrozado por tonterias.
Así que aquí estoy, llorando mientras escucho la canción más perfecta que hizo hombre y maldiciéndome por no poder tocarla.
Es noche y demasiado tarde, y he ido descuidando todas mis guitarras: una la dejé en un lugar donde nunca se siente reina, otra está "million miles away". Tengo dos aquí, pero una no quiero ni tocarla y la última la he destrozado por tonterias.
Así que aquí estoy, llorando mientras escucho la canción más perfecta que hizo hombre y maldiciéndome por no poder tocarla.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
De empezar a vivir
Suelo alinearme en el equipo de los vivos y el juego de "balonazo y después ya nos arreglaremos" suele darme, si no buenos resultados, buenos tiempos extra y empates agónicos.
Este puente he estado con gente a la que no veo habitualmente en el día a día. Simples amigos y algunos mucho más importantes. Siempre hay una parte de mi yo sentimental que me pega un toque en el estómago, me guiña un ojo y me agradece haberle llevado ante según que personas -que no gente-.
Por razones biográficas, ideológicas y de militancia, siempre me he considerado ateo. Y odio a los que se dicen agnósticos porque, a parte de ser una mierda de palabra snob, me parece lo mismo que un "a mí me da igual" cuando hay que elegir restaurante.
El sábado en la mesa mi madre contaba anécdotas y recordaba con mucho cariño a un compañero de trabajo que había tenido allá por los primeros 80, cuando todo iba a ir mejor. Entonces me espetó que ella sí cree. En un dios o en quien haga falta. Porque ella necesita saber que después de esta vida se reencontrará con toda esa gente que se ha ido perdiendo en el camino.
El objeto de este texto no es declarar que ahora soy creyente. Es pensar en la verdadera vida. En toda esa gente que deseo encontrar cuando estamos lejos y con la que compartiría unos momentos de vida -de la que se vive- en esos momentos.
Estoy empezando a valorar el no tener que lamentar bajas en mis compañeros de viaje.
Este puente he estado con gente a la que no veo habitualmente en el día a día. Simples amigos y algunos mucho más importantes. Siempre hay una parte de mi yo sentimental que me pega un toque en el estómago, me guiña un ojo y me agradece haberle llevado ante según que personas -que no gente-.
Por razones biográficas, ideológicas y de militancia, siempre me he considerado ateo. Y odio a los que se dicen agnósticos porque, a parte de ser una mierda de palabra snob, me parece lo mismo que un "a mí me da igual" cuando hay que elegir restaurante.
El sábado en la mesa mi madre contaba anécdotas y recordaba con mucho cariño a un compañero de trabajo que había tenido allá por los primeros 80, cuando todo iba a ir mejor. Entonces me espetó que ella sí cree. En un dios o en quien haga falta. Porque ella necesita saber que después de esta vida se reencontrará con toda esa gente que se ha ido perdiendo en el camino.
El objeto de este texto no es declarar que ahora soy creyente. Es pensar en la verdadera vida. En toda esa gente que deseo encontrar cuando estamos lejos y con la que compartiría unos momentos de vida -de la que se vive- en esos momentos.
Estoy empezando a valorar el no tener que lamentar bajas en mis compañeros de viaje.
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